La Ciudad / Edificios Históricos

 

El molino harinero San José conformaba, junto al silo del mismo nombre, uno de los centros de producción, industrialización y exportación de granos más importantes de la zona. Ambas estructuran datan del año 1940, resultando ser dos elementos claves en la economía local y nacional durante buena parte del siglo XX.

Gracias a la firme movilización ciudadana, estos edificios históricos fueron mantenidos y recuperados como testimonio de toda una época. Actualmente, el molino se encuentra protegido por resolución municipal, en calidad de Patrimonio Histórico de la ciudad. Puede apreciarse sobre la avenida costanera República del Paraguay.

 

El silo San José es un ícono histórico de la antigua Encarnación. Junto con el molino y la chimenea, formaban parte del sistema de producción de La Fabril Paraguaya S.A. Mediante la vía ferroviaria, se realizaba el transporte de granos ya industrializados a otros puntos del país. Su implicación en la economía local y nacional fue de gran importancia durante buena parte del siglo XX.

El silo, junto con la edificación del molino, quedaron en un foso rodeadas de tierra mientras la Entidad Binacional Yacyretá hacía los trabajos de relleno de la antigua Zona Baja. Actualmente han sido reparadas y preservadas como patrimonios históricos de la ciudad de Encarnación por resolución municipal, y acompañan el paisaje de la playa San José, nombrada en su honor.

 

La chimenea formó parte la mayor planta industrial que tuvo Encarnación: La Fabril S.A., un predio de más de 5 hectáreas construido alrededor de 1930 por el italiano Don Fortunato de Tone. La Fabril Paraguaya S.A. se inició como desmontadora de algodón, para luego ampliar su rubro mediante la producción e industrialización de aceite de algodón, tung, maní, trigo y soja. 

La planta contaba con las maquinarias más modernas de la época. Gracias a la vía de ferrocarril, se realizaba la exportación de su producción y fue un importante soporte en épocas de crisis. En el predio llegaron a trabajar 500 operarios. El estilo de la edificación, Europeo Clásico, marcó la arquitectura de la zona por su imponente tamaño.

En 1955, La Fabril S.A. fue adquirida por C.O.E.S.A. (Compañía Oleaginosa Encarnación Sociedad Anónima). Los nuevos propietarios continuaron con los mismos rubros de producción hasta 1969, año en que fue vendida a C.A.P.S.A. la cual a su vez continuó con las producciones ampliándolas a la fabricación de jabón  y añadiendo también una deslindadora de algodón.

La desmontadora de algodón continuó operando hasta el año 1986, año en que la empresa, junto con sus terrenos, fueron trasnferidos a la Entidad Binacional Yacyreta. La edificación original fue demolida casi en su totalidad, preservándose únicamente su chimenea principal.

Actualmente, se encuentra en el acceso al Centro Cívico de la ciudad, más conocido como sambódromo. Con el fin de preservar la edificación, se realizaron trabajos de restauración, sellado de fisuras y cambio de ladrillos y anillos para mantener firme la estructura.

Este hito arquitectónico, junto con el silo y el molino San José, fueron los únicos que quedaron en pie tras la elevación a cota final de la represa de la Entidad Binacional Yacyreta. Su puesta en valor busca rememorar y dar testimonio de la historia de Encarnación a las nuevas generaciones.

 

La vieja estación de ferrocarril fue construida a principios del siglo XX y marcó un hito en el desarrollo económico y social de la región. Era el extremo de la línea ferroviaria que partía desde la ciudad de Asunción, pasando por varios poblados del interior del país. Fue también una conexión importante con Argentina.

Debido a los trabajos de la Entidad Binacional Yacyreta, y pese a ser ya un patrimonio cultural, la estructura fue demolida y recientemente reconstruida, utilizando materiales nuevos y otros antiguos rescatados en el proceso de demolición. Entre los materiales rescatados están las columnas de hierro, aberturas, tejuelas, ladrillos, chapas y vigas. Si bien el interior ha sido modernizado y readaptado para nuevos usos, el exterior se mantiene idéntico a lo que fue el edificio original.

El objetivo fue rescatar no sólo la parte original del edificio en su interior, sino también en el exterior, de tal forma a recuperar la imagen histórica destruida del lugar.

La restitución está ubicada entre las avenidas Gaspar Rodríguez de Francia y la Costanera República del Paraguay, a pocos metros de la playa San José.

Actualmente la réplica es administrada por la municipalidad de Encarnación y forma parte del circuito turístico. En sus instalaciones se realizan con frecuencia todo tipo de eventos sociales, culturales, artísticos e históricos. Cuenta además con un museo, llamado Memoria Viva.